Garbanzos con zamburiñas: un guiso exprés con conservas que se resuelve en la cocina de cualquier hogar argentino
La receta combina legumbres ya cocidas con una lata de mariscos en salsa de vieira, una base de cebolla, ajo y tomate, y se completa con un aderezo fresco de perejil y aceite de oliva. La clave está en añadir las zamburiñas al final, apenas un par de minutos, para que no se endurezcan.

En menos de media hora, con dos ingredientes ya listos y unas pocas verduras, se puede levantar un guiso que combina la rusticidad de los garbanzos con el sabor delicado de las zamburiñas en conserva. La preparación, pensada para resolver una comida sin grandes complicaciones, saca provecho de la salsa de vieira que viene en la lata para unir ambos mundos en un mismo plato.
El punto clave: cuidar el tiempo de los mariscos
El momento más importante de la receta es la incorporación de las zamburiñas. Como la conserva ya trae los moluscos cocidos en su propia salsa, basta con sumarlos al guiso sobre el final y calentarlos durante un par de minutos. Ese breve paso alcanza para que los mariscos se entibien y para que su jugo se integre con las legumbres, sin que la carne pierda textura ni se vuelva gomosa.
Paso a paso de la preparación
- Reunir los ingredientes antes de empezar: garbanzos ya cocidos, una lata de zamburiñas en salsa de vieira, cebolla, ajo, tomate rallado, aceite de oliva, comino, laurel, pimentón dulce y agua o caldo, además de un chorrito de vino blanco.
- Cocinar la cebolla picada en aceite de oliva a fuego bajo hasta que se vea transparente y blanda.
- Sumar el ajo picado y cocinar unos minutos más, hasta que libere su aroma.
- Incorporar el tomate rallado y dejarlo al fuego hasta que pierda buena parte del agua y tome cuerpo.
- Verter un chorrito de vino blanco y dejarlo evaporar durante un par de minutos.
- Agregar comino, una hoja de laurel y una pizca de pimentón dulce, y mezclar bien.
- Sumar los garbanzos con algo de agua o caldo y cocinar a fuego medio durante algunos minutos para que absorban los sabores.
- Incorporar las zamburiñas junto con la salsa de la lata, calentándolas apenas un par de minutos antes de retirar del fuego.
El aderezo que cierra el plato
En paralelo se prepara un aderezo sencillo, a base de ajo y perejil bien picados mezclados con aceite de oliva virgen extra. Esa preparación no lleva cocción y se distribuye sobre el guiso en el momento de servir, como un toque fresco que contrasta con la suavidad del tomate y la profundidad de la salsa de vieira.
Cómo servirlo y con qué acompañarlo
El guiso puede presentarse solo como plato principal o bien salir a la mesa con un buen pan al lado, ideal para aprovechar cada resto de la salsa. Quienes prefieran sumar una bebida tienen en un vino blanco con algo de acidez, al estilo de un albariño, un compañero para el equilibrio de la preparación, aunque también queda bien con un blanco fresco de cualquier otra región.
La receta vuelve a poner sobre la mesa una fórmula práctica para los días en que el tiempo apremia: combinar legumbres ya cocidas con conservas de calidad permite armar platos con personalidad sin pasar horas en la cocina. La próxima vez que abras una lata de zamburiñas, recordar que un guiso de garbanzos puede ser la respuesta.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Cruceros de lujo desde Buenos Aires a Brasil: cuánto cuestan y cuáles son las propuestas exclusivas

Desactivan 132 fogones en zonas prohibidas y decomisan 167 truchas en Neuquén

Camino de Santiago costero: 280 km en 12 etapas y 22% más de peregrinos
