Viernes, 4 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Buscar ⌕

Diario Dos Voces

La Justicia decretó la quiebra de Carsa y la suerte de Musimundo quedó en manos de la sindicatura

El Juzgado Civil y Comercial N° 23 de Resistencia convirtió en quiebra el concurso preventivo de la firma que controla la cadena de electrodomésticos. La deuda concursal supera los 63.500 millones de pesos y hay más de un centenar de puestos de trabajo en el norte del país afectados por el cierre de sucursales.

MS
Martín SáezVitivinicultura y economía · 3 DE SEPT DE 2026 · 4 min de lectura

El 2 de septiembre de 2026, el Juzgado Civil y Comercial N° 23 de la ciudad de Resistencia resolvió revocar la apertura del concurso preventivo de Carsa S.A. y decretar su quiebra, en los términos del artículo 79, inciso 4°, de la Ley de Concursos y Quiebras, según surge del expediente recaratulado como "CARSA S.A. s/ Quiebra". La medida alcanza a la controlante de la cadena de electrodomésticos Musimundo, una de las firmas con mayor presencia histórica en el segmento minorista de tecnología y artículos para el hogar en la Argentina, y configura un nuevo capítulo en un proceso de deterioro financiero que la propia compañía había buscado encausar mediante el concurso obtenido en julio pasado.

De acuerdo con la información a la que tuvo acceso este medio, el tribunal fundó la decisión en la verificación de hechos reveladores del estado de cesación de pagos de la sociedad, una figura que la normativa concursal prevé como causal suficiente para abandonar la instancia preventiva y avanzar hacia la liquidación concursal, entendiendo que la continuidad del proceso se había tornado inviable. La Sindicatura del Estudio Contable Benítez, que ya intervenía en la causa, continuará a cargo del procedimiento y de la administración de los bienes de la fallida.

Un pasivo de 63.500 millones de pesos y un historial de concursos

El pasivo concursal verificado alcanza los 63.500 millones de pesos, una magnitud que refleja tanto la acumulación de deudas comerciales como las obligaciones financieras contraídas por la firma en los últimos ejercicios. Hacia fines de mayo de 2026, los pasivos bancarios de Carsa se estimaban en alrededor de 3.060 millones de pesos, con el Banco Nación como acreedor principal por aproximadamente 1.549 millones, según los registros contables que acompañan el expediente. No se trata, por lo demás, del primer episodio de la empresa en los tribunales comerciales: en 2018, Carsa ya había recurrido al concurso de acreedores con una deuda declarada cercana a los 900 millones de pesos, un monto que, comparado con la actualidad, ilustra el crecimiento del problema.

La venta que no prosperó y el achique que llegó tarde

En las semanas previas al dictado de la quiebra, la compañía había intentado una salida negocial que finalmente no se concretó. La operación contemplaba la transferencia de 45 sucursales a los propietarios de On City, la cadena surgida del recambio de marca de locales de Electrónica Megatone, una operación que hubiera permitido preservar parte de la red de ventas y, con ella, un número significativo de fuentes de trabajo. Fuentes cercanas a la negociación confirmaron que las tratativas se interrumpieron sin acuerdo, lo que dejó a la firma sin el oxígeno financiero que la operación hubiera aportado. El 26 de agosto, pocos días antes del fallo, el directorio aprobó un plan de reducción de estructura que la sindicatura tomó en consideración al momento de evaluar la viabilidad del concurso, sin que ello alcanzara para revertir la decisión judicial.

El impacto regional: 20 sucursales cerradas y más de cien empleados afectados

El derrumbe de la operatoria ya se había hecho visible en el norte del país meses antes de la resolución judicial. Musimundo procedió al cierre de 20 sucursales distribuidas entre las provincias de Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones, regiones donde la marca contaba con presencia consolidada y, en varios casos, con locales superpuestos en una misma plaza. La empresa caracterizó esos cierres como una poda de puntos duplicados en ciudades donde operaba con más de un local, una explicación que no obstante dejó como saldo más de un centenar de puestos de trabajo afectados, de acuerdo con el relato de allegados a la sociedad. La decisión impacta de lleno en el nordeste, una zona donde la cadena funcionaba como uno de los referentes del comercio de electrodomésticos y donde el cierre de locales reconfigura el mapa de oferta para los consumidores.

Los próximos pasos del expediente

  • Los acreedores podrán presentar pedidos de verificación de créditos hasta el 6 de noviembre de 2026.
  • El síndico deberá presentar el informe individual el 30 de marzo de 2027.
  • El informe general está previsto para el 25 de junio de 2027.
  • La Sindicatura del Estudio Contable Benítez continuará a cargo de la administración de los bienes de la fallida.

Lo que viene para los próximos meses es un proceso técnico en el que se terminará de componer el mapa de acreedores y se resolverá el destino de los activos remanentes, entre ellos las marcas, los contratos con proveedores, las marcas comerciales y los locales que aún permanecen operativos. La quiebra, una vez firme, habilita la venta de los bienes en bloque o por unidad para hacer efectivo el cobro de los créditos verificados, con las preferencias de ley que corresponden a los trabajadores, los organismos fiscales y las entidades financieras. En un mercado de electrodomésticos ya golpeado por la caída del consumo y la presión sobre los márgenes, el desenlace del expediente Carsa será observado con atención por proveedores, bancos y competidores, que seguirán de cerca cómo se redistribuye una red de puntos de venta que supo ser referencia en buena parte del país.

MS
Martín SáezVitivinicultura y economía

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo