La vendimia de Paredes se hizo humo: desgarro y afuera de la semifinal
El capitán de Boca volvió a romperse, la misma zona, la misma historia. Se pierde los dos cruces contra Vasco da Gama y queda en duda para el superclásico.

A esta altura, cada octubre la cosecha viene igual de flaca. Leandro Paredes es el jugador más importante de Boca y también el más caro de mantener en pie, porque pasa más tiempo en la enfermería que en la cancha. Anoche, ante Instituto en Córdoba, volvió a pasar: entró en el segundo tiempo por Milton Delgado y a los 16 minutos pidió el cambio con la clásica mueca de quien sabe que algo se rompió. Los estudios confirmaron un desgarro grado 2 en el isquiotibial derecho y el plazo mínimo de recuperación se estiró a tres semanas.
Sin capitán ni en Córdoba ni en Río
La primera consecuencia es la más urgente: Paredes no estará en la semifinal de la Copa Sudamericana contra Vasco da Gama. Se pierde la ida en la Bombonera y la revancha en Brasil. Como existe la chance de que el capitán viaje para estar con el plantel, algunos dicen que lo hará al menos para darle la espalda al grupo desde el banco (aunque sin jugar, claro está).
El segundo golpe cae el 1° de noviembre, en la Bombonera, cuando Boca reciba a River por el superclásico. Tres semanas de recuperación coinciden justo con la fecha del partido: si el alta médica sale a tiempo, jugaría; si no, se queda mirando desde la tribuna como un socio más.
La zona maldita del capitán
Lo de Paredes ya no es casualidad, es un patrón. En abril se rompió el isquiotibial derecho en el Monumental contra River. A fines de mayo repitió la zona antes del Mundial de Clubes y llegó a Estados Unidos entre algodones, sin poder sumar minutos en los amistosos. En agosto fue el izquierdo frente a Platense, en septiembre volvió a fallar contra Vélez por Copa Argentina. Ahora el grado 2 vuelve a ser del lado derecho y es su sexta lesión del año, la quinta muscular.
Rodolfo Arruabarrena ya empezó a mover las piezas: Williams Alarcón entró por él ante Instituto y será una variante. Pero el que mejor le calza al perfil es Camilo Rey Domenech, que ya lo reemplazó antes y viene de sumar rodaje en Reserva tras una molestia. Tomás Belmonte, el recambio más habitual en lo que va del año, también aparece en la lista.
Boca sin él: los números no mienten
- Efectividad de Boca con Paredes en cancha en 2026: 60 por ciento.
- Efectividad de Boca sin Paredes en 2026: 59 por ciento.
- En nueve partidos sin el capitán: cuatro victorias, cuatro empates y una derrota.
Los fríos números empardan: con él o sin él, Boca saca casi la misma cantidad de puntos. Pero el fútbol no se mide sólo en porcentajes, sino en confianza, en jerarquía para decidir un partido cerrado, en ese pase filtrado que solo sale de los pies del cinco. Y eso, justamente, es lo que se vuelve a quedar en el consultorio.
Puntaje a la gestión del físico del capitán en lo que va del año: tres sobre diez. Ajustado y con tendido.
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