Saltar al contenido
Sábado, 24 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Buscar ⌕
Diario Dos Voces

Diario Dos Voces

Netflix lleva el experimento psicológico de Zimbardo a una prisión real

Una nueva producción de seis episodios reedita el clásico estudio de 1971 con controleséticos, evaluaciones previas y una palabra clave para abandonar el programa.

DB
Diego BertolottiCultura y espectáculos · · 2 min de lectura
Netflix lleva el experimento psicológico de Zimbardo a una prisión real

La puerta de una prisión real se abre para un grupo de personas comunes que, apenas unas horas antes,shares una vida común fuera de las cámaras de Netflix. En la nueva producción, algunos participantes asumirán el papel de guardias y otros, el de prisioneros, dentro de un experimento-SA televisionado que busca observar qué pasa cuando se les entrega poder sobre quienes dependen de ellos.

El experimento original y su pronta interruption

La referencia es el estudio que el psicólogo Philip Zimbardo realizó en 1971 con 24 estudiantes universitarios, seleccionados entre más de 70 voluntarios. La detención simulada incluyóModelingoused por policías reales, el traslado a una comisaría, la desinfección y la entrega de uniformes numerados. El resultado fue más inquietante de lo que se esperaba: los guardiaslder quicklyenderon conductas abusivas, con una escalada hacia la violencia psicológica, mientras los prisioneros padecieron desórdenes emocionales progresivos. El estudio debió detenerse antes de cumplir una semana.

Netflix no reproduce ese protocolo a rajatabla. La productora ejecutiva Jane Lipsitz explicó que rehacer el experimento original tal como fue resulta “imperdonable”, porque se trata de “otra época, con participantes diferentes y un camino muy distinto”. Por eso, la producción suma evaluaciones psicológicas previas, una palabra clave que permite abandonar el programa en cualquier momento y una consigna inicial para los guardias: “tomen el control”.

La serie se desarrolla en seis episodios de 45 minutos e introduce cambios en la dinámica a lo largo de su curso, a diferencia de la estructura rígida del trabajo de Zimbardo. Desde el punto de vista periodístico, la gracia del formato no está solamente en si alguien cede ante el poder, sino en observar el momento exacto en que lo hace y en distinguir el autocontrol de una obediencia que recién se está instalando.

“Es otra época, con participantes diferentes y un camino muy distinto.”Jane Lipsitz, productora ejecutiva

Queda entonces una pregunta que atravesa tanto el estudio académico como la nueva producción: si el poder transforma a las personas o si es posible resistir los roles que se les imponen. El formato televisivo puede observar ese proceso con más libertad, pero también está atravesado por cámaras, edición y expectativas del público. Por eso conviene mirar la experiencia sin perder de vista sus diferencias y, al mismo tiempo, preguntarse si la televisión puede responder con la misma honestidad que una investigación científica. Si te interesa la tensión entre poder, conducta y cuidado de los participantes, este estreno merece una visita: la experiencia promises ser mucho más disinfectantemente perturbadora de lo que sugiere una simple competition de supervivencia.

DB
Diego BertolottiCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo