Santero hizo la cosecha y le metió presión a Canapino a 44 puntos
El mendocino ganó en Río Cuarto con el VW Virtus del Ambrogio Racing y quedó a tiro del líder del TN Clase 3, que abandonó por una rotura de motor. La próxima fecha será en San Martín, su casa.

Che, lector: si el campeonato del TN Clase 3 fuera una vendimia, Julián Santero acaba de levantar la tijera y cortar un racimo bien pesado en Río Cuarto. El mendocino se quedó con su segunda victoria al hilo, esta vez con el VW Virtus del Ambrogio Racing, y le descontó puntos al líder Agustín Canapino, que se fue a boxes con el motor roto de su Chevrolet Cruze. La diferencia en el torneo ahora es de 44 puntos, un número que asusta pero ya no intimida.
La carrera se le abrió al piloto de Mendoza cuando Lucas Vicino, que iba adelante con el Toyota Corolla, empezó a desinflarse por problemas de motor. Ahí Santero pasó al frente y no lo soltó más. Para colmo del arrecifeño, la rotura lo dejó afuera y le impidió sostener la ventaja que traía en la clasificación. El historial del clásico mendocino con Canapino siempre fue picante, y esta vez la pulseada se reeditó con un golpe de realidades bien distinto al que se esperaba en el arranque del fin de semana.
Lo que viene
El próximo capítulo será el 10 y 11 de octubre en el autódromo Ciudad de San Martín, escenario de la décima fecha y, sobre todo, casa de Santero. El mendocino atraviesa un momento dulce: viene de ganar en Oberá y en Río Cuarto, recién arrancó su vínculo con el Ambrogio Racing y ya se anima a soñar con su tercera corona en la divisional mayor del TN. La última fecha, además, entrega puntaje y medio, un dato clave para mantener viva la ilusión.
“Empieza otro campeonato para mí”Julián Santero
- Diferencia con Canapino: 44 puntos.
- Próxima fecha: 10 y 11 de octubre en San Martín, Mendoza.
- Santero ganó en Oberá y Río Cuarto (segundo triunfo consecutivo).
- Canapino abandonó en Río Cuarto por rotura de motor.
- La última fecha del año entrega puntaje y medio.
El balance del autor
Yo lo miro desde el paddock y te lo digo de frente: Santero huele el título. Después de la carrera en Río Cuarto, él mismo reconoció que terminar segundo ya era un buen negocio, pero que llegar a la punta le permitió sumar lo que de otro modo se le escapaba. Cuarenta y cuatro puntos son muchos, pero con un auto competitivo, un equipo que responde y dos victorias seguidas en el bolsillo, el mendocino se ganó el derecho a soñar. Puntaje para esta historia: un 8 bien firme, porque la cosecha viene dulce y la próxima fecha se juega en su tierra, donde hasta las piedras saben de carreras.
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