Un sistema de ahorro colectivo inspirado en los pasanaku bolivianos permite acceder a un departamento de 50.000 dólares con cuotas de 500 dólares mensuales
La desarrolladora Spazios adaptó una práctica tradicional andina bajo el nombre Tapiolaku y sumó instrumentos legales como condominio con usufructo y fideicomiso para reducir el riesgo de incumplimiento entre los diez integrantes del grupo. El ciclo completo demanda poco más de ocho años y medio.

Diez personas aportan 500 dólares por mes y, al cabo de diez meses, reúnen 50.000 dólares para la compra de un departamento de igual valor. El esquema se replica en rondas sucesivas hasta que todos los participantes reciben su unidad, en un proceso que se extiende durante cien meses, equivalentes a ocho años y cuatro meses. El monto total reunido por mes alcanza los 5.000 dólares, según explicó Juan Manuel Tapiola, CEO de la desarrolladora Spazios, en declaraciones recogidas por el portal de noticias.
Origen andino y adaptación al mercado local
El mecanismo recupera la lógica del pasanaku, una práctica comunitaria arraigada en Bolivia en la que un conjunto de ahorristas realiza aportes periódicos y, en cada ronda, entrega el fondo acumulado a un integrante distinto. Tapiola tomó esa tradición y la resignificó bajo la denominación Tapiolaku, con el propósito explícito de aplicarla al acceso a la vivienda en el mercado local. La propuesta incorpora, además, distintos instrumentos legales para resguardar a los participantes ante eventuales incumplimientos.
El procedimiento contempla un sorteo en cada ciclo para definir qué integrante recibe la propiedad correspondiente a esa ronda, aunque el beneficiario debe continuar con sus aportes mensuales hasta la finalización del proceso. La mecánica garantiza, según fuentes de la empresa, que al cierre de los diez ciclos cada uno de los diez participantes haya obtenido un departamento valuado en 50.000 dólares.
Tres niveles de protección jurídica
- Escritura con deuda explícita: el adjudicatario figura como propietario, pero en la escritura queda registrada la deuda que mantiene con el resto del grupo por las cuotas pendientes.
- Condominio con usufructo: los diez integrantes ingresan como condóminos de cada propiedad y otorgan al beneficiario el derecho de uso y habitación, sin cobro de alquiler, hasta la cancelación total.
- Fideicomiso como titular: un fiduciario conserva la propiedad de los inmuebles durante todo el proceso y transfiere la escritura definitiva a cada participante solo cuando concluye el esquema.
El riesgo de mora y el ajuste por inflación
La vulnerabilidad más señalada del esquema es que alguno de los participantes deje de pagar después de recibir su departamento, habiendo abonado apenas una fracción del valor total. Para mitigar ese escenario, la propuesta articula los tres niveles de protección descriptos, cuya complejidad varía según el grado de confianza existente entre los integrantes del grupo.
La iniciativa contempla, además, la eventual suba del precio de las propiedades a lo largo de los más de ocho años que dura el proceso. Para evitar que quienes reciban su unidad en los ciclos finales resulten perjudicados, la propuesta prevé un ajuste periódico de las cuotas utilizando como referencia la variación del valor de los inmuebles, de modo que el esfuerzo de cada ahorrista mantenga una proporción razonable respecto del precio de mercado en el momento de la adjudicación. Martín Sáez, Vitivinicultura y economía.
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