Una caricatura de 1973 ya había imaginado el mundo que vivimos con la inteligencia artificial
Un episodio de Super Friends mostró una computadora que reemplaza trabajos, se regala y cae por una falla mínima. Más de medio siglo después, casi todo eso pasó.

Lo vi y me quedé pensando. En 1973, una serie animada para chicos ya había dibujado, con bastante precisión, el mapa de problemas que hoy discutimos sobre la inteligencia artificial. El episodio se llama Professor Goodfellow's G.E.E.C. y pertenece a la primera temporada de Super Friends, la serie de Hanna-Barbera que emitía ABC los sábados.
Qué mostraba el capítulo
El profesor Goodfellow inventa una computadora pensada para liberar a la humanidad de todo trabajo físico, mental y de toda responsabilidad. La máquina administra transporte, comunicaciones, compras, ventas, publicidad, contabilidad, fábricas y maquinaria agrícola. Es el argumento clásico de la automatización, pero el guion va un paso más allá.
- Actores y atletas reemplazados por imágenes electrónicas programadas, no por personas. Hoy la productora Particle6 anunció Misaligned, con Tilly Norwood, una actriz generada íntegramente con IA.
- Servicio gratuito y masivo, sin intermediación estatal. En febrero de 2026, OpenAI reportó 900 millones de usuarios semanales contra apenas 50 millones de suscriptores pagos.
- Vulnerabilidad de los sistemas centralizados: un personaje advierte sobre una posible falla, Goodfellow la descarta, y un ratón que entra en la máquina colapsa todo. El 18 de noviembre de 2025, un archivo de configuración de Cloudflare que creció al doble de su tamaño previsto interrumpió media internet.
Ojo con esto: el capítulo no inventó la idea de una IA todopoderosa, pero acertó tres cosas que hoy dan que hablar. Primera, que el reemplazo de trabajadores no se queda en tareas manuales sino que avanza sobre profesiones creativas. Segunda, que el modelo gratuito y centralizado es el que termina imponiéndose. Tercera, que un sistema único que concentra todo también concentra el riesgo de caer de golpe.
Yo lo probé como espectador y como usuaria de estas herramientas, y la sensación es rara. Vemos un dibujo de hace cincuenta y tres años y casi todo lo que pasa hoy estaba ahí, contado con la simpleza de un guión para chicos. La diferencia es que la caricatura dura veintidós minutos y nosotros llevamos años discutiendo lo mismo sin resolverlo.
¿Vale la pena buscar el episodio? Sí, aunque más por el ejercicio de comparar que por la animación en sí. Es Hanna-Barbera de los setenta: correcta, nada más. Pero verla hoy, con esta nota al lado, es un viaje alucinante. Lo que cuenta ya pasó, y todavía no terminamos de decidir si nos conviene.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Ponen a prueban a la inteligencia artificial jugando Super Mario Bros: el resultado te sorprenderá

14 funciones poco conocidas de iPhone que te cambiarán la vida

Crearon un robot albañil y prometen revolucionar la construcción: “Está listo para las tareas de alto riesgo”
