Nueve décadas de té y memoria frente al lago Lácar
La casa de té Arrayán, abierta desde 1936 sobre la Ruta de los Siete Lagos, celebra su aniversario con horno de leña original, pastelería artesanal y una muestra que se extiende hasta diciembre.

A orillas del lago Lácar, en un claro de la ladera del cerro Coronel Díaz, funciona desde 1936 la casa de té más antigua de la Patagonia. El 5 de noviembre el establecimiento cumple nueve décadas de actividad ininterrumpida en un paraje que combina una construcción de madera de ciprés y troncos con una vista panorámica al agua, y que se ha convertido en una referencia para quienes recorren el tramo de la Ruta de los Siete Lagos que pasa por el lugar.
Los orígenes de una casa construida frente al agua
La historia del lugar comienza con Renée Dickinson, una joven inglesa que llegó a San Martín de los Andes cuando el pueblo tenía alrededor de 2.000 habitantes. Ella eligió ese terreno antes de que la reserva nacional Lanín existiera como tal, creada en 1937 y declarada parque nacional en 1945, y encargó el proyecto a un arquitecto vinculado al estudio de Alejandro Bustillo. El resultado fue una edificación con amplios ventanales orientados al lago y una chimenea a leña que, según se informa, sigue encendida hasta hoy. Renée murió en 1943, y su memorial se conserva dentro del propio predio.
La continuidad de la casa quedó en manos de su hermano Barney y de su cuñada Frances, y más tarde de su sobrina Janet Dickinson, quien recogió la memoria familiar en el libro Historia del Arrayán. Desde 2016, la familia Aristizábal conduce la restauración del patrimonio cultural e histórico del lugar, que fue declarado patrimonio histórico y arquitectónico municipal por la Ordenanza 3326/99.
Una mesa que mantiene el ritual del té inglés
La propuesta gastronómica conserva el eje del ritual del té inglés, adaptado al entorno patagónico. La pastelera Gloria Figueroa lleva más de dos décadas al frente del horno de leña original, de donde salen los scones, los sándwiches caseros y la repostería regional que se sirven en torres de tres niveles. Esa continuidad en el oficio es, para la casa, parte central de su identidad.
A la carta se suma una colección de blends de autor creada por la tea blender Ornella Aristizábal. Cada uno lleva el nombre de una de las mujeres y personas que sostuvieron el establecimiento a lo largo del tiempo:
- Renée: té verde con jengibre, menta, limón y lemon grass.
- Janet: hibisco, rosa mosqueta, cáscaras de naranja, manzana silvestre y frutos rojos.
- Frances: blend que rinde tributo a quien lideró la cocina junto a Barney Dickinson.
- Los tres blends también se consiguen en latas coleccionables para llevar.
La finca de tres hectáreas incluye un sendero interpretativo de un kilómetro con tres miradores panorámicos, un anfiteatro natural rodeado de alerces y alojamiento en el Arrayán Lake View Mountain Lodge. Para la celebración, el programa contempla música, fotografías históricas y una muestra que permanecerá abierta hasta diciembre, con un recorrido que busca poner en valor la memoria de la casa junto con su presente gastronómico.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Caminar sobre el Perito Moreno en plena temporada fría: cuánto sale y cómo se hace el minitrekking invernal

La galleta de campo se festeja en Oliden con una jornada a cielo abierto y entrada libre

