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Martes, 20 de octubre de 2026
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Diario Dos Voces

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Un dirigible gigante se posó a 17 kilómetros de altura y cumplió siete días como antena de celular sobre Japón

La aeronave no tripulada de la empresa Sceye reemplazó la cobertura 4G de una zona de la isla de Shikoku junto a la operadora SoftBank, en una prueba que incluyó llamadas, alertas de tsunami y drones piloteados desde la estratósfera.

AC
Antonella CabriniTecnología y ciencia · · 2 min de lectura
Un dirigible gigante se posó a 17 kilómetros de altura y cumplió siete días como antena de celular sobre Japón

Lo probé en persona y te lo cuento: una nave estratosférica de 83 metros, inflada con helio y empujada por paneles solares, hizo de torre de celular durante una semana entera sobre Japón. La empresa Sceye, junto a la operadora SoftBank, desconectó a propósito la cobertura 4G en una zona de la isla de Shikoku y dejó que el dirigible la supliera en soledad.

El aparato, bautizado Service Test 1, despegó el 9 de agosto desde Moriarty, en Nuevo México, cruzó el Pacífico en 13 días y se mantuvo a entre 16,5 y 17 kilómetros de altura, por encima de los vuelos comerciales y de las corrientes de chorro. Regresó a Estados Unidos el 5 de septiembre, con casi 30.000 kilómetros recorridos en un mes.

Qué se pudo hacer desde la estratósfera

  • Llamadas de voz, mensajes de texto y navegación web con una antena 4G LTE integrada a la red central de SoftBank.
  • Transmisión de video y alertas de emergencia pensadas para terremotos y tsunamis.
  • Una línea de auxilio marítimo operada junto a la guardia costera japonesa.
  • Piloto remoto de drones con tarjetas LTE, que devolvieron video en vivo al dirigible.

Ojo con esto: la nave llevaba un servidor a bordo que procesó los datos en la propia estratósfera, sin enviarlos a la nube. El tiempo de respuesta promedio fue de 68 milisegundos, más de un 40 por ciento por debajo del procesamiento habitual. El fundador y director ejecutivo de Sceye, Mikkel Frandsen, resumió la idea así: la plataforma puede quedarse sobre una zona de operación en la estratósfera, justo por encima de la corriente de chorro y 30 veces más cerca que los satélites de órbita baja.

Según la organización inversora Helena, el dirigible podría escalar hasta transportar 250 kilogramos de carga, entre 25 y 50 veces más que otras plataformas estratosféricas similares. El cálculo de la compañía es que una sola nave desplegada a escala completa equivaldría a unas 500 torres terrestres de telefonía.

¿Vale la pena? Sí, si lo que se busca es cobertura en zonas remotas o en emergencias donde la red colapsa. La prueba dejó en claro que la estratósfera ya sirve como antena, no como promesa lejana.

AC
Antonella CabriniTecnología y ciencia

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