Saltar al contenido
Viernes, 9 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Buscar ⌕
Diario Dos Voces

Diario Dos Voces

Portada — Vida —

Un golazo de Piñeiro: “El canto invisible” rescata a las editoras que nunca se ven

La escritora vuelve a la novela con una historia que cruza el trabajo de edición, el duelo y la pasión por el canto de las aves. Es, además, un homenaje silencioso a las profesionales que acompañaron su propia carrera.

PN
Paula NallimSociedad y vida cotidiana · · 3 min de lectura
Un golazo de Piñeiro: “El canto invisible” rescata a las editoras que nunca se ven

Volvió Claudia Piñeiro con todo. Y cuando digo todo me refiero a esa clase de novela que se lee en dos sentadas y deja pensando varias semanas. El canto invisible, su libro más reciente publicado por Alfaguara, pone el foco en Julia Muntaner, una editora porteña de 64 años a la que le toca ordenar el manuscrito inconcluso de su amiga Marina Martinelli, una bióloga especialista en el canto de las aves que murió en un accidente de tránsito. A partir de ahí se arma una trama que es muchas cosas a la vez, y todas funcionan.

Una editora en el centro de la escena

La elección es audaz: Piñeiro pone como protagonista a una editora, un oficio que rara vez aparece en primer plano en la ficción. Julia no escribe: lee, pregunta, corta, duda, reconstruye. Conversa imaginariamente con Marina mientras avanza sobre el manuscrito y va descubriendo que lo que creía saber de su amiga estaba incompleto. El secreto que aparece hacia adentro del libro cambia lo que la protagonista pensaba de esa amistad de toda la vida.

Y acá aparece algo que me llegó especialmente: el personaje de Julia es un mosaico. Piñeiro contó que detrás de esa editora están nombres reales, profesionales que la acompañaron en distintos momentos de su propia carrera. Son ellas:

  • Julia Saltzmann
  • Julieta Obedman
  • Ana Laura Pérez
  • Gabriela Franco
  • Magalí Etchebarne

Aves, prejuicios y un glosario

El otro gran motor del libro es el canto de las aves. La autora contó algo que me hizo reír y después pensar: empezó a interesarse por el tema a partir de una aplicación del celular que identifica especies por sus sonidos. La descubrió en una cena en Madrid, la descargó, la empezó a usar en su casa y de ahí salió la novela. Se trata de Merlin Bird ID, una herramienta desarrollada por el Laboratorio de Ornitología de la Universidad de Cornell, en Estados Unidos.

Piñeiro también se topó con un dato que la indignó mientras investigaba: durante mucho tiempo se instaló la idea de que las hembras de muchas especies no cantan, cuando en realidad cantan y mucho. Para desarmar ese prejuicio la novela incorpora referencias a mujeres ornitólogas y suma al final un glosario dedicado a figuras claves de la disciplina. Es un gesto chico y enorme al mismo tiempo, de esos que le dan a un libro una vuelta de tuerca más.

Lo que sigue faltando

Este año Piñeiro arrancó con el libro ilustrado Mi miedo xixi, pensado para chicos, y también trabajó en adaptaciones teatrales de Como bestias, de la francesa Violaine Bérot, y de Maldición eterna a quien lea estas páginas, de Manuel Puig. O sea, no para. Aun así, una queda con ganas de más: me hubiera gustado leer en la presentación algún pasaje leído en vivo, alguna cita textual de Julia reconstruyendo ese capítulo sobre el aprendizaje del canto en las hembras, o una referencia más concreta a las primeras críticas que recibió la novela. Porque hablar de amistad entre mujeres y detrabajo editorial suena lindo, pero una quiere ver la pluma funcionando.

“La novela propone algo simple y ambicioso: que las historias más potentes de la literatura suelen ser las que están detrás del libro terminado, las que nunca se cuentan.”Paula Nallim, Sociedad y vida cotidiana
PN
Paula NallimSociedad y vida cotidiana

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo